Author: Ana Aguilera

el agua y la roca

Nuestro mundo está herido. Lo femenino ha sido despreciado durante miles de años, y esa es la herida, pero su valor está dentro de cada ser porque cada ser es femenino como también lo es masculino. Cuando llevábamos lo masculino y lo femenino con amor dentro de cada cual, la tierra estaba contenta, el agua corría, el sol brillaba y las montañas dibujaban un seguro horizonte. Pero  se rompió el equilibrio, el agua fue ensuciada,  y las montañas  dejaron de sentir sus raíces y no supieron mantenerse en su lugar. Día a día este conflicto interno nos muestra su peor cara en el mundo, violencia, maltratos, violaciones, pero también por dentro: falta de amor propio, falta de seguridad, falta  de creatividad, falta de capacidad de acción, falta de raíces. La paradoja es: la energía femenina es la que puede restablecer el equilibrio pero para ello necesita amar y aceptar la energía masculina en su interior que también le ha dado vida y le da la fuerza que necesita para cambiar las cosas, para poner los …

Carrusel emocional

No estamos viviendo tiempos de comodidad pero si de cambio y transformación, es decir, vida. Muchas cosas están saliendo a la luz, muchas emociones contenidas. Pareciera que desde fuera se muevan los hilos que dirigen nuestro bienestar o malestar, nuestro estar de acuerdo o en desacuerdo con la vida y con el vecino, nuestro amor o desamor por lo colectivo, por la tierra que nos sustenta. Memorias difíciles de abuso de poder surgen en el interior y el exterior y no es fácil pasar por ellas y hay que pasar por ellas, el tiempo necesario, pero no quedarse allí. Es como una lucha entre la luz y la oscuridad, entre el mirar dentro o el dejarse llevar.  La división que se siente, nos hace añorar con fuerza la conexión que también se siente. Y ahí está la decisión: ¿me voy con las razones y las justificaciones que me mantienen en el miedo y el dejarme llevar o me dedico a cuidar de mí y de mi entorno, a respirar el momento, a observar todas las …

La ternura de los pueblos

“La solidaridad es la ternura de los pueblos” dijo Gioconda Belli Yo no creo en banderas No creo en territorios tuyos o míos No creo en derechos otorgados por la historia Yo creo que el rechazado, rechaza que el excluido hará lo que sea por volver a la vida. Los pueblos no se odian eso no es posible porque no se conocen y están hechos del  mismo material gentes, personas, perros, niños que mirándose a los ojos son lo mismo seres sin catalogar, vida pura almas ávidas de ternura. Desde lo alto somos una infinita pequeñez, un punto de luz en medio de la oscuridad. Todos tenemos un interruptor por dentro ¿Encendemos la luz para vernos?    

La paz empieza en mí

El mundo está revuelto. Revueltísimo. Y lleva mucho tiempo así. Pero cada vez lo sentimos más cerca, más bajo nuestros pies. Este movimiento que como temblor de tierra viene a sacudirnos, a sacar a la luz toda la oscuridad que llevamos cargando desde hace demasiado tiempo, viene también a sacar nuestra luz. Pero antes de atrevernos a confiar en el poder de lo que realmente somos, hemos de hacer las paces por dentro. Aceptar que llevamos ira, miedo, odio, un dolor enorme que se agita con cada memoria del pasado y quiere encontrar culpables a toda costa. Aceptar que culpar al otro nos debilita, nos pierde de nosotros mismos. Aceptar que todos estamos en el mismo barco y que para que flote hemos de colaborar buscando la humanidad que nos une. No digo que sea fácil. Digo que es lo que nos toca.  Si nos paramos a pensar conocemos un montón de personas del  pasado o del presente que han cambiado el mundo con pequeños actos que al tocar a otros han ido creciendo. Nada …

Historias

Nuestro mundo se compone de historias, historias que pretenden decirnos qué ver, qué sentir, cómo reaccionar ante la vida. Hay historias que nos dicen que si unos tienen la razón, los otros no podrán tenerla, que si unos son buenos, los otros son malos. Hay historias que nos dicen que esta vida es una lucha y que hemos de sobrevivir, incluso entregando nuestra vida por causas mayores. Hay historias que nos dicen que el bien común no es posible, que para que unos tengan otros han de carecer, que para que unas estén contentas, otras han de sufrir. Nos han contado tantas historias!! Pero dentro de nosotros llevamos otras. Historias mucho más antiguas que están volviendo para iluminarnos. Historias que nos hablan de otras posibilidades, que nos abren la mente al poder creador de nuestras palabras e intenciones, de nuestro poderoso deseo de un mundo justo y en paz, donde el amor sea la llave que abra todas las puertas. Parémonos un momento a escucharlas, vienen en un susurro con el viento, en la mirada …

Hoy

Hoy es el día ya es el día de encontrar el día de ser el día de abrir los ojos el alma el corazón y ver lo que siempre ha estado Aquí Despertar del sueño sin beso abrirse a la luz que es dentro y fuera no irse a la guerra quedarse en el instante de la respiración y la brizna de hierba.

Cómo sobrevivir a “la caló”

Puede que lo que voy a contaros, por causa del calentamiento global,  vaya siendo de necesario conocimiento para los habitantes de distintas latitudes, pero voy a hablaros de lo que yo conozco como calor del sur, un calor que es otro, más bien otra, es decir: “la caló”. Cuando la caló llega,  y ya ha llegado, no hay nada que hacer, más vale rendirse. Cuando llega la caló, es mejor que conviertas tu casa en una cueva, que bajes las persianas  y andes a oscuras y en bragas por los pasillos, sin saber ni importar la hora hasta que notes un ligero alivio, en ese caso es la noche, puedes abrir las puertas y ventanas, ducharte y vestirte y volver a la vida. Cuando llega la caló, todos los buenos hábitos que has ido manteniendo durante el año se pierden, no hay quien pasee, no digamos corra o haga cualquier otro tipo de ejercicio, no hay quien respete una dieta saludable, porque cocinar nos produce pereza y sudor innecesario y has de abandonarte al tumbing …

Escribir por derecho

A veces una se pregunta porqué escribir, se escribe ya tanto..tal vez esté todo dicho. Pero después se da una cuenta de que el deseo de escritura es algo más antiguo y más grande que ella misma, no es un don reservado a una élite, es un derecho humano. La escritura para quien la practica supone un camino del alma al mundo o del mundo hacia dentro, siempre en constante fusión. Yo creo que hay mucha gente que escribe aunque no lo diga, porque para la mayoría la vida es rara, buscamos comprender y escribimos, buscamos hacernos entender y escribimos, soñamos y escribimos, dejamos la fantasía volar y escribimos, estamos desolados y escribimos, llega la primavera y escribimos, se acerca el invierno y escribimos.  Después está querer compartirlo, y ahí es cuando toma nueva vida lo escrito y adquiere nuevos sentidos, para quien escribe muchas veces insospechados. Es importante desaprender, no querer escribir “bien”, gustar, compararse, no olvidarse de que es nuestro derecho y de que podemos escribir como somos, empezar por cualquier cosa, palabras …

Deseo de comunicación

Comunicarse. Parece fácil. Pareciera que tod@s estamos diseñad@s para eso. Recuerdo vagamente las teorías sobre la comunicación que estudié en la universidad, despedazando el hecho más natural del mundo, que yo quiero llegar a tí, que yo quiero contarte quién soy y cómo veo el mundo y que lo intento, pero nunca tengo ni idea de si lo que te cuento llega. Hoy en día las comunicaciones son como autopistas abarrotadas, mensajes que van y vienen, pero, ¿llegan? Todo el mundo opina, todo el mundo participa, aunque muchas veces sea un lanzar nuestra pelota sin esperar ni importar que alguien la recoja. Todo nace del deseo de contacto, de saber que los otros están ahí y son uno contigo. Pero nuestras más habituales comunicaciones actuales carecen de contacto y muchas veces de tacto, porque ahora que nadie te mira, ahí vas y lo sueltas. Qué distinto es cuando nos vemos, cuando podemos tomarnos de la mano, ver como se humedecen los ojos de una amig@ al recibir algo que viene de lo profundo de tí. …

Destapando la belleza que está adentro

Me ha costado mucho dejar de ver los videos de youtube del proyecto What’s Underneath  para ponerme a escribir sobre él. Realmente me ha emocionado.  Me ha gustado dar con él en este momento, porque es por estas fechas de agradables temperaturas cuando comienza para muchas el miedo a dejar caer las vestiduras. El otro día me encontré a una mujer estupenda suspirando en un probador por no entrar en un bañador y casi disculpándose ante la dependienta por haber ganado peso. Me remueven estas muestras de falta de amor hacia nosotras mismas. También me remueve y me asquea la sobreexposición de imágenes de mujeres de cuerpos imposibles por todas partes, como mercancía, exigencia, demanda. Pero os cuento sobre este  bello proyecto: para empezar es un proyecto llevado a cabo por una madre y una hija, Elisa Goodkind y Lily Mandelbaum, empresarias del mundo de la moda y del estilo, pero al parecer con una visión muy profunda de lo que el vestirse y el desvestirse supone. La propuesta ha sido poner a todo tipo …