Author: Ana Aguilera

Siete vacas azules o fly me to the moon

Todo empezó con la petición de mis hijos de un cuento para dormir, siguió con el trabajo de ponerlo en el mundo en palabras y gracias a Pablo Ferrer en imágenes. Hicimos una campaña de crowdfunding y hoy las siete vacas azules están repartiéndose por el mundo y llevando la ilusión al corazón de niñ@s de todas las edades. Los sueños se cumplen, si trabajamos en ellos. La experiencia de autoeditar un cuento me está enseñando muchísimas cosas. Como en la historia de las siete vacas azules he descubierto que si quieres algo tienes que ir a por ello, sin mirar las dificultades, que siempre las hay, sino el objetivo, que te anima a seguir. También he descubierto que nunca estamos solos,  tal vez por eso en el cuento son siete. Siempre necesitamos colaboradores, amigos, maestras, personas que aparecen de la nada para darte un empujón ilusionándose contigo o ayudándote a hacer lo que tú no sabes o aportándote la información que necesitas… Y por fin que lo que tanto añoramos a veces no está …

Escribirse hacia dentro

Hay muchas formas de escribir. Muchos métodos. Muchos lugares o momentos para la escritura.  Los jueves por la mañana están marcados en mi calendario. Tiempo para escribir y florecer. Hoy hemos practicado la escritura propioceptiva  en una cafetería de mi pueblo. Escritura propioqué?  Se trata de un método creado en los 70 por Linda T. Metcalf y que consiste en escuchar nuestros pensamientos, escucharlos con mucho respeto y aceptación y darles espacio en el papel. La transformación comienza en la escucha, una escucha atenta, curiosa, paciente y que no juzga. Así es que escribimos lo que escuchamos por dentro. Después escuchamos lo que vamos escribiendo y nos hacemos algunas preguntas que nos hacen ir más lejos, detenernos en el momento necesario. Por ejemplo si algo que escribimos nos llama la atención. Nos preguntamos a nosotras mismas, ¿qué quiero decir con amor,  qué entiendo por elección, o  a qué me refiero con abismo? Las palabras están cargadas de significados propios… A este tipo de escritura nos puede llevar un deseo de encontrarnos con nosotras mismas porque extrañamente …

Trabajo

1 de mayo. ¿Quién quiere trabajar? Pero no en una empresa o por cuenta propia, sino para florecer a lo que somos, a lo que está en nuestra semilla y no estamos alimentando. A la luz de como están las cosas en nuestro país y en el mundo aún queda mucho trabajo, trabajo interior para que brille fuera, y es un trabajo silencioso, esforzado pero que trae una recompensa mayor que todo el oro del mundo. La oscuridad es ignorante y trabaja mirándose siempre el ombligo, la luz trabaja de dentro hacia fuera para que se conozca la verdad y se contagien de amor los corazones dormidos y siempre gana, aunque sus victorias no siempre aparezcan en las noticias. La solidaridad, el amor, el corazón que late compasivo suena siempre más alto que las absurdas sentencias, los mensajes de la inmovilidad y el miedo. A esta primavera no hay quien la pare, ¿acaso la tierra deja de dar flores porque algunos se empeñen en herir y herirse? Jamás. Nos queda trabajo. Pero es hermoso.

Todo es posible

El arte de soñar no está demasiado valorado. Aunque está en alza. Porque está demostrado que todo lo que ocurre es porque alguien antes lo ha soñado. Así que porqué no soñar cada día, porque no dedicarnos a llamar a aquello que deseamos. Por ejemplo nuestras vaquitas azules soñaban con alcanzar la luna y las estrellas. Si hubieran preguntado las otras vacas les hubieran dicho que estaban locas, que eso no era cosa de vacas, que se dedicaran a comer hierba y a descansar sobre el prado. Pero nuestras vacas fueron más listas, desearon y se lanzaron. Y eso es lo que mueve el mundo. No el análisis, las consideraciones, la opinión de los demás, los posibles e imposibles, el espacio y el tiempo.  ¡Qué aburrimiento! Soñar y atreverse, exponerse, arriesgarse…Y soñar. Ya puedes colaborar y compartir nuestra campaña de crowdfunding para hacer realidad el sueño de las Siete vacas azules. Un álbum ilustrado en edición bilingüe castellano/inglés que ha sido soñado por Ana Aguilera y Pablo Ferrer y será realidad gracias a la colaboración …

Siete vacas azules

Si hay algo que amo en la vida y que me parece el mejor de los regalos, es una buena historia. Por eso cada noche le cuento una a mis hijos. Una de estas noches se me presentaron siete vacas azules dispuestas a todo. Yo sabía que eran valientes, que no le tenían miedo a nada, que eran determinadas y únicas y que no iban a quedarse mirando. Así es que me dejé llevar por ellas que iban corriendo como locas hacia las estrellas y la luna. Y fue un viaje precioso. Y después corrí yo a poner sobre el papel aquellas palabras y a guardar la memoria de aquella aventura surgida de quién sabe dónde. Al tiempo apareció un ilustrador en busca de cuentos que también se enamoró de estas siete vacas azules. Y les puso cuerpo y las puso en el mundo. Y ahora ya están listas, para correr, para darlo todo y para enseñarnos que donde hay un sueño hay un camino. Visita nuestra campaña de crowdfunding http://vkm.is/7vacasazules

Consejo de sabias

Se sentaban a la puerta. Sí, a la puerta, ni dentro ni fuera al borde de la calle en su acera.Las mujeres. Sólo las mujeres. Y sólo por la noche. Cuando el calor bajaba del aire a la tierra y el cielo se vestía de negro, como ellas. Cuando la rueda de las tareas quedaba suspendida hasta el día siguiente. Cuando ya nadie las reclamaba, ni siquiera ellas mismas. Cuando ya no quedaban intenciones en el mundo, al menos en su casa, hasta la mañana.  Los jóvenes salían a disfrutar de las noches de verano y ellas, las mujeres que peinaban plata y vestían de sombra, se asomaban a su puerta, con su vaivén, su silla y su abanico. Y sin que nadie las llamase se iban congregando en la puerta, con sus sillas. La noche era su llamada y el olor a jazmín las guiaba. Para mí, aún ni joven ni vieja, era toda una delicia sentarme en la acera a beberme la noche con mi abuela y su consejo de sabias.

San Sebastián y el miedo

Hoy es el día de San Sebastián (mi ciudad natal) y mi memoria se llena de desfiles, tamborradas, nervios e ilusión.  Hoy también ha sido el día en que hemos comenzado un nuevo grupo de escritura, un grupo mensual de sábados por la mañana. Cada grupo que se forma es algo mágico. Cómo explicar porqué ese  número concreto de personas de su madre y de su padre se reúnen en un momento determinado con un mismo fin. Y parece que el tema de hoy era quiero pero tengo miedo. ¿Miedo a qué? No es que no conozca el miedo. El miedo siempre me ha acompañado,  el miedo al agua, pudo ser el primero. A los 40 años me fuí a aprender a nadar y no iba sola. El miedo venía conmigo. La monitora que tendría unos dieciocho me preguntó: ¿porqué vienes a aprender a nadar?  ¿porqué no has aprendido antes? (mis compañeros de curso tenían de 80 para arriba) yo le dije: porque tenía miedo.  MIEDOOO??? Me miró como quien no entiende nada y dijo: …

el agua y la roca

Nuestro mundo está herido. Lo femenino ha sido despreciado durante miles de años, y esa es la herida, pero su valor está dentro de cada ser porque cada ser es femenino como también lo es masculino. Cuando llevábamos lo masculino y lo femenino con amor dentro de cada cual, la tierra estaba contenta, el agua corría, el sol brillaba y las montañas dibujaban un seguro horizonte. Pero  se rompió el equilibrio, el agua fue ensuciada,  y las montañas  dejaron de sentir sus raíces y no supieron mantenerse en su lugar. Día a día este conflicto interno nos muestra su peor cara en el mundo, violencia, maltratos, violaciones, pero también por dentro: falta de amor propio, falta de seguridad, falta  de creatividad, falta de capacidad de acción, falta de raíces. La paradoja es: la energía femenina es la que puede restablecer el equilibrio pero para ello necesita amar y aceptar la energía masculina en su interior que también le ha dado vida y le da la fuerza que necesita para cambiar las cosas, para poner los …

Carrusel emocional

No estamos viviendo tiempos de comodidad pero si de cambio y transformación, es decir, vida. Muchas cosas están saliendo a la luz, muchas emociones contenidas. Pareciera que desde fuera se muevan los hilos que dirigen nuestro bienestar o malestar, nuestro estar de acuerdo o en desacuerdo con la vida y con el vecino, nuestro amor o desamor por lo colectivo, por la tierra que nos sustenta. Memorias difíciles de abuso de poder surgen en el interior y el exterior y no es fácil pasar por ellas y hay que pasar por ellas, el tiempo necesario, pero no quedarse allí. Es como una lucha entre la luz y la oscuridad, entre el mirar dentro o el dejarse llevar.  La división que se siente, nos hace añorar con fuerza la conexión que también se siente. Y ahí está la decisión: ¿me voy con las razones y las justificaciones que me mantienen en el miedo y el dejarme llevar o me dedico a cuidar de mí y de mi entorno, a respirar el momento, a observar todas las …

La ternura de los pueblos

“La solidaridad es la ternura de los pueblos” dijo Gioconda Belli Yo no creo en banderas No creo en territorios tuyos o míos No creo en derechos otorgados por la historia Yo creo que el rechazado, rechaza que el excluido hará lo que sea por volver a la vida. Los pueblos no se odian eso no es posible porque no se conocen y están hechos del  mismo material gentes, personas, perros, niños que mirándose a los ojos son lo mismo seres sin catalogar, vida pura almas ávidas de ternura. Desde lo alto somos una infinita pequeñez, un punto de luz en medio de la oscuridad. Todos tenemos un interruptor por dentro ¿Encendemos la luz para vernos?